martes, 31 de mayo de 2011

Indignados


Hace una semana me pasé por la Plaça de Catalunya y anduve por allí un buen rato, he leído en diferentes medios sobre el tema, he hablado con personas que estaban a favor, en contra, de las que están de vuelta de todo, pero aún no he sacado el agua clara. No sé muy bien qué pensar.
En general soy más de las acciones directas para resolver o cambiar pequeñas situaciones, cambiar el sistema lo veo un poco utópico... quizá sea mi pesimismo innato o mi cinismo adquirido los que me llevan a pensar que será nuestra plaza, pero los poderosos seguirán controlándonos desde las alturas, como en la última foto hice...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Tesoro escondido

En la biblioteca a menudo me encuentro objetos que se han quedado olvidados. Algunos son pequeños tesoros y otros son un enigma para los bibliotecarios por la singularidad que radica en el hecho de perder un determinado objeto. Por ejemplo, perder un cochechito de bebé se me hace raro. ¿No notó su legítimo dueño que salía con el bebé en brazos en lugar de transportarlo cómodamente en el carrito? Igualmente a perder una muleta o un zapato. Son de aquellas cosas que se hacen notar.

En estos casos, procedemos como cualquier otra administración pública: seguimos el protocolo de objetos perdidos. Primero los alojamos en un armario y quedan anotados en nuestro excel y pasado un tiempo los depositamos en la oficina del ayuntamiento encargada de estos menesteres (¡cómo me gustaría pasar dos días en dicha oficina!). Pero hay algunas cosas que por su singularidad podemos identificar al propietario y intentar ponernos en contacto con él para que recupere su bien. Y no hace tanto recuperé un objeto muy singular...

Me encontraba ordenando la sección de pequeños lectores (0-3 años) del área infantil, cuando detecté un librito pequeño sin tejuelo ni código de barras. Todas las biblio alarmas se encendieron y cuando ya pensaba que tenía una nueva adquisición para la biblioteca me di cuenta que no era un libro sino un cuaderno. Lo abrí y ojeé su contenido. Y en el contenido residía la singularidad que me permitió identificar a su propietaria, una ilustradora que hacía unas pocas semanas había pasado por la biblioteca.


Es bonito, ¿verdad? Si os fijáis en las ilustraciones, ¿sabríais identificar a la ilustradora?

Si no podéis, más abajo os revelo su identidad...

Aún no sé cómo resistí a la tentación de quedarme el cuaderno con esbozos para futuras ilustraciones, retratos de escenas cotidianas y demás joyitas, pero sólo con pensar que pierdo alguno de mis cuadernos con anécdotas y tonterías, me dí cuenta que no podía quedármelo. Así que contacté con la ilustradora y su cuaderno ya está viajando por el espacio postal. Espero que le llegue pronto y que mi biblio karma me recompense con el descubrimiento de otro tesoro que esta vez pueda atesorar...

martes, 10 de mayo de 2011

Cierro paréntesis

Sin darme cuenta han pasado casi cuatro meses desde la última vez que publiqué en el blog. Aún me sorprende cómo cambian las costumbres de uno cuando alteras un pequeño elemento de tu rutina. En mi caso, la mudanza ha sido definitiva para que se produjera este parón no previsto. En ese aspecto sí soy muy cuadriculada, me acostumbro a llevar a cabo las cosas en un orden establecido y me cuesta muchísimo alterarlo. Y en cuanto dejo de hacer algo, lo demás cae en barrena.

Por lo pronto nuestro nuevo piso ya tiene nombre: la Fortaleza de Hielo, adaptación de la mítica guarida de Superman, la Fortaleza de la Soledad. La referencia te viene a la cabeza rápidamente con sólo contemplar el edificio donde vivimos, de clara inspiración arquitectónica kriptoniana (para recibir la referencia también hay que haber leído unos cuantos cómics...). Algunos podréis pensar que soy muy friki por decir estas cosas, pero después de soltarlo en una comida con la familia del Abogado, ya me da igual. Pero es que el edificio es kriptoniano al 100%, con esa utilización de vigas llenas de aristas para la fachada que parecen estalactitas. Para no ahondar más en el tema kriptoniano sólo voy a dar testimonio gráfico y seguro que me daréis la razón...

El cambio de domicilio ha sido largo y penoso, aunque la mudanza sólo duró unos cinco días completos, hemos tardado estos cuatro meses en pensar, comprar, montar todos los muebles; abrir las cajas, pensar dónde colocar ahora los libros, los cacharros de cocina, la ropa, las cosas del baño...; qué lámparas, mesa y sillas para el comedor... y un sinfín de cosas más. Eso por lo que se refiere al interior del piso. Adaptarse al exterior también nos ha llevado su tiempecito: localizar la pescadería, frutería, carnicería, supermercado que nos guste más, probar varias rutas para llegar lo más rápido posible al trabajo; pasear por el barrio buscando sitios curiosos, con "sabor", con historia; ¿tendremos librería? de momento no hemos visto ninguna pero sí una tienda de cómics (¡bien!)...

Hoy hemos abierto la última caja (¡por fin!) y en las próximas semanas empezará el baile de invitaciones para inaugurar el piso como debe ser, con la familia y los amigos. Ya estoy pensando los menús y cómo distribuiré a la gente en tan poco espacio y como el nivel de estrés iba en aumento, el balcón y su decoración floral es ahora mi gran reto...

miércoles, 19 de enero de 2011

Cómics, chaise longue y te

Uno de los “contras” del nuevo piso es la distancia que hay entre éste y el trabajo. La ida y la vuelta, me ocupan 100 minutos al día y comparados con los 40 minutos de antes (también sumando ida y vuelta), ha resultado un gran cambio. Intentando darle una salida positiva al hartazgo de metro que me doy diariamente, decidí que la mayoría de mis lecturas las realizaría durante los trayectos casa – biblioteca – casa. Así antes de ir al trabajo me puedo centrar más en las labores, la cocina y el máster, y los fines de semana me concentro en acabar de montar muebles, deshacer cajas, ordenar y si queda tiempo y ganas (¡espero que sí!), decorar.
Pero este pasado fin de semana elAbogado debía concentrarse porque tenía un macrojuicio, así que sería como una estatua para mí y aprovechando esa pausa en el ajetreo del orden, me propuse que echaría mano a la lista de lecturas “comiqueras” pendientes, e incluso realizaría alguna relectura.. Los cómics elegidos… los que siguen:

- Me agencié todos los cómics de La Parejita que teníamos en la biblioteca, incluyendo la última novedad y los devoré en un plis-plas. Para los que no conozcáis a La Parejita, os diré que son personajes creados por el dibujante Manel Fontdevila para la revista El Jueves. Son Mauricio y Emilia y a lo largo de las historietas podemos seguir su etapa de novios, convivencia, estabilidad, planteamiento de la paternidad, embarazo y ¡el niño ya está aquí!. Me encanta seguirlos en las viñetas semanales de la revista, pero siempre va bien hacer un repaso en los cómics porque siempre se me pasa alguna… Los últimos cómics que hemos recibido son los dos primeros volúmenes de la Guía para padres desesperadamente inexpertos y tengo que decir que me he reído muchísimo con ellos, y eso que no tengo niños...

- Siempre he sentido curiosidad por las formas de vida diferentes, desconocidas para mí, y cuando me presentan a algún extranjero procuro preguntarle sobre las cosas típicas de su país, cómo se vive, qué hacen, por qué… Intento no atosigar, pero no sé si siempre lo consigo (ejem), por eso casi siempre realizo alguna lectura al año sobre otros países y civilizaciones. Corea del Norte es un país que me atrae supongo que por su hermetismo y me encantaría poder viajar hasta allí y comprobar lo surrealista que ha de ser experimentar un régimen totalitario de ese tipo. No sé si sonará algo frívolo, pero sociológicamente despierta mi interés. ¿Sabías que el país que más ayuda humanitaria recibe? Yo hasta hace poco no lo sabía y me sorprendió mucho el dato. Dada la dificultad de acceder al país, una muy buena forma de conocer la vida de un extranjero en Pyongyang es leerse el cómic de Guy Delisle que refleja el período laboral que pasó el autor en la capital. Es como ver un documental en primera persona, está muy bien narrado y te sorprende por lo tragicómico que resultan la mayoría de detalles cotidianos de la realidad norcoreana que explica el autor.

- Si habéis viajado a Berlín, supongo que habréis probado la currywurst, ¿no? Me atrevería a decir que esta salchicha al curry forma parte de los topicazos gastronómicos alemanes, quizá hasta corre en una calle paralela a nuestra tortilla de patatas o a la paella. Cuando nosotros viajamos el verano pasado a la capital alemana intentamos resistirnos a las currywurst que ofrecían en todos los puestos callejeros, pero al final caímos en la tentación y prácticamente no nos alimentamos de nada más durante todo el viaje. En el cómic La invención de la salchicha al curry de Isabel Kreitz se da una versión alternativa sobre cómo surgió este delicioso plato, aunque también podremos conocer la situación alemana justo después de la II Guerra Mundial. Es un cómic muy interesante basado en la novela de Uwe Timm y si os acercáis a Berlín y a parte de probar la salchicha queréis conocer más, podéis visitar el Deutsches Currywurst Museum.


Si no os habéis hartado de tanta cháchara y habéis llegado hasta aquí, os puedo certificar que ha sido un fin de semana genial para cargar pilas, lectura, chaise longue y taza de té. ¿Hay algo mejor?

miércoles, 5 de enero de 2011

Esto de los Reyes, ¿cómo funciona?

Hoy es un día mágico, es la Noche de Reyes y todos los que crean que se han portado bien y quieran recibir regalos deberán irse a la cama pronto. No sin antes haber dejado la zapatilla, algo de agua para los camellos y turrón y polvorones para los Reyes.
Aunque Papá Noel lleva unos años sacando la cabeza con más fuerza en nuestra tradición navideña, tengo la sensación que la noche de los Reyes es más mágica, que conserva más la ilusión aunque es una percepción mía sin ningún tipo de fundamento empírico.

Esta mañana en la biblioteca he mantenido un intenso debate con algunos de los niños que estaban "aparcados" en la sala infantil: ¿cree usted en los Reyes Magos? Ante el clásico, "los Reyes Magos son los padres", otro niño se indignaba profundamente y de forma vehemente alegaba "cómo van a ir tus padres por las casas de todo el mundo repartiendo regalos".
Cuando se producen debates de esta magnitud en la sala infantil, los niños normalmente me piden que me posicione -no sé si como voto de calidad o por desampatar de alguna manera-, cosa que nunca hago para darle más vidilla al debate. Ante la pregunta en cuestión, he respondido que cada uno crea en lo que quiera, pero les he recomendado que hagan lo mismo que yo y que por si acaso se porten bien y dejen algo de comer y de beber, no sea que existan y pasen de largo de su casa.

Otra de las biblio-anécdotas de la sala infantil relacionada con los Reyes, se ha producido por la avalancha de cartas dirigidas a sus majestades que estamos recibiendo. Desde hace años, en Navidad, el Ayuntamiento nos coloca en la sala infantil un Buzón Real donde los niños depositan sus cartas. La mayoría saben cómo funciona el tema, pero muchos de los niños que vienen a la biblioteca no han oído hablar de los Reyes en su vida como unos pequeños magrebíes del barrio.
El lunes, unos de ellos subió hasta la sala corriendo (casi le salía el hígado por la boca, al pobre) con la misión de escribir la carta y echarla al buzón, pero antes vino hasta mi mesa y me preguntó: "Esto de los Reyes, ¿cómo funciona? Te lo pregunto porque el año pasado escribí la carta con todos los regalos que quería, la eché al buzón, pero luego no recibí nada. Y no sé si es que escribí mal la dirección o qué pasó."

Me quedé un poco desconcertada porque la mayoría de niños han oído campanas repicar y no supe bien qué hacer. Al final se lo expliqué un poco por encima, pero le dije que se lo preguntara a sus padres que seguramente sabrían mejor cómo funcionaba el tema. Mejor no meterme en según qué lodos, pero me hizo ilusión que todavía existieran niños tan tan inocentes.

En todo caso, ¡Feliz Noche de Reyes! y si podéis ver la Cabalgata de Santillana del Mar, no os la perdáis porque es mágica. Yo la pude contemplar en directo hace años y todavía me acuerdo...
Y vosotros, ¿habéis sido buenos o recibiréis carbón?

lunes, 3 de enero de 2011

Una Navidad diferente

Esta Navidad ha sido atípica porque no la hemos pasado en casa (ni en la antigua ni en la nueva). Mi cuñada invitó a toda la familia a pasar las fiestas con la suya en Suiza, su país de origen y aceptamos claro. Aunque teníamos el piso con la mudanza recién hecha, es decir, en un mar de cajas, nos apeteció un descanso helvético.

Finalmente descansamos poco, ya que nos dedicamos a visitar todo lo que pudimos, a comer demasiado (queso, chocolate, queso, chocolate...), a pasar mucho frío y a suspirar cada dos segundos por los paisajes nevados. Allá donde íbamos se oían nuestros suspiros de mediterráneos que no ven la nieve ni de casualidad, pero es que es tan bonito. Para muestra, una instantánea que tomé desde el funicular que nos subió al Pilatus.

Ya de regreso, las cajas seguían esperándonos (qué lástima que ningún duendecillo viniera a deshacer y ordenar su contenido), las compras en IKEA también y lo peor, montar los muebles. Imposible demorarlo porque las noches que puedo dormir encima de un colchón en el suelo son limitados. Pero con paciencia todo se acaba y aunque no hemos llegado a esa etapa, las reuniones con la familia y los amigos ayudan. Sobretodo aquellas en las que nos regalan cosas para nuestro nuevo hogar: como mi hermana y mi cuñado que con un reproductor de DVD nos han liberado de ver películas en el portátil, y mi suegra que nos ha preparado una cesta (mejor una caja preciosa) con cantidad de delicatessen (¡qué bien nos conoce!)

Al estar fuera, no he montado ni el árbol ni el pesebre de playmobil ni he colocado ningún tipo de decoración navideña (a parte de estar la mayoría en cajas), pero no me he podido resistir a elaborar este centro de mesa con la maravillosa vela que también me regaló mi suegra. ¿No es genial?

Así de gusto volver de las vacaciones...

viernes, 24 de diciembre de 2010

Esto se acaba y empieza algo nuevo

No me podía venir más a cuento esta mudanza con el final y el principio del año. Hoy es mi último día en mi piso y los dos días anteriores los hemos pasado viviendo en él, sin un solo mueble exceptuando dos sillas, dos platos, dos cubiertos de cada, el colchón, la tele y el gato. El ambiente era frío, triste y angustioso. Cada palabra y maullido retumbaba por toda la casa acentuando la proximidad del final.
Retrasos en el alta de los suministros del piso nuevo nos han obligado a vivir en plan aventura en la que hasta ahora ha sido una de las casas más especiales de mi vida porque es la única que he sentido mía y sólo mía.

En unas horas entregaré las llaves, cerraré la puerta y me dirigiré al piso nuevo, que huele a eso, a nuevo, porque seremos los primeros en vivir en él. Faltan muebles por comprar (y claro, por montar), tenemos cajas por deshacer y su contenido por ordenar, ni siquiera tenemos el aplique del baño, así que seguiremos la aventura hasta que todo haya vuelto a su cauce de una forma diferente.

Siento unas mariposillas en el estómago de la emoción (o a lo mejor es la úlcera), tengo mucha ilusión por escoger los detalles que decorarán el ambiente, las plantas que colocaré en el balcón y cómo distribuiré los libros. Me queda mucho trabajo por delante, pero de momento me voy unos días a Suiza (si las huelgas o la meteorología no lo impiden), a descansar y a saltar sobre la nieve.

ilustración de Liniers

¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!

lunes, 29 de noviembre de 2010

ES UNA METAFORAAAAA

Me encanta el cine y quizá sea por eso que necesito unas condiciones específicas para poder disfrutarlo. Bueno, al principio eran unas condiciones específicas, ahora son unas pedazo de manías de “mírame y no me toques”: que no haya mucha gente en la sala (diez personas empiezan a ser muchas), que nadie haga el más mínimo ruido (tragar saliva ya es molesto), es imperativo no hablar ni tan siquiera en los anuncios, que la película sea en versión original para no reconocer a todos los actores de doblaje...
Así que con el listón tan alto os podréis imaginar que voy poco al cine, exclusivamente en sesión matinal o entre semana por la tarde y cuando la película ya hace un tiempo que se ha estrenado.

Los festivales son el único evento en que rebajo un poco mis manías y claudico ante la situación. Bueno, y en la Filmoteca también y en los estrenos de Harry Potter, que voy a lo kamikaze la noche del estreno y en versión doblada (Vade Retro, Satanás). Como soy tan poco agradecida para ir en compañía al cine, sólo me acompaña elAbogado y de tanto en tanto algún amigo cinéfilo chalado como yo que sea habitual de la cinematografía vietnamito-camboyana o similares.

Entre mis géneros favoritos está el de terror: el Festival de Sitges es un habitual en mi calendario, pero también lo es el Festival de las Cotxeres de Sants, otro nivel entre los festivales cinéfilos. Y digo otro nivel porque si no habéis ido nunca no sabéis lo que es un festival de terror de los auténticos.
La primera vez que fui, hará ya unos cinco o seis años, acompañé a un amigo al que habían dejado colgado y que me dio mucha lástima (para qué nos vamos a engañar) y con la excusa del binomio festival + terror, me ganó. Cuál fue mi sorpresa, al leer el programa de la sala vídeo, que lo que íbamos a visionar era cine del malo, pero del muy malo. Toda una maratón de películas de terror de serie z, horrorosas.
No me podía creer que aquello se fuera a llenar, pero se llenó. Después llego la segunda sorpresa cuando justo antes de empezar la película, la gente comenzó a proferir insultos y demás galanterías a grito pelado al pobre chaval que ponía las cintas. Pero la cosa no se quedó ahí, fue imposible escuchar ni un sólo diálogo del largometraje porque el público no paraba de gritar a la película en general. Ahí fue cuando me dí cuenta de que el Festival de Terror de Les Cotxeres de Sants no va de ir a ver pelis sino de ir a gritar el mejor improperio a las pelis que te ponen.


La primera media hora flipé, pero en el minuto 31 ya estaba chillando con toda la manada. No sé si serán las películas o el ambiente pero no te puedes resistir. Y ya me podéis imaginar chillando frases de lo peor al que había hecho la peli, al que la había pensado y al que había puesto la pasta, a los horrorosos actores, a los personajes y a todo el que pasara por ahí.
Entre los gritos más clásicos están: “¡No lo entiendoooo!” a lo que un segundo te responde “Es una metáforaaaaa!”; o en cuanto sale una mujer todo el mundo grita “!Fóllatelaaaaa!” (sin ningún sentido, es automático); cuando un niño presencia algo horrible la consigna a vociferar es “!Traaaumaaaa, traaaaaumaaaaa!”; y así hasta el fin.
Cada película genera sus propios gritos, por ejemplo uno de los mejores lo escuché en la peli sorpresa de este año Commando (no hase falta que tú dises nada más) que se profirió a Schwarzzeneger advirtiéndole sobre el villano de la historia, con un asombroso parecido a Freddy Mercury: “!Cuidado, que tiene el SIDA!

En las convocatorias siguientes no encontré a nadie que quisiera acompañarme (es lo malo de ser la más friki de un grupo de amigos), pero este año me acompañó el Gran Bravecoast que también flipó y luego se desmadró, como pasa con todos los novatillos. Y tan bien lo pasamos, que sembramos la semilla de la envidia entre algunos biblio-compañeros (uno de los gremios más frikis, sino el que más). Os recomiendo que leáis su crónica sobre el maratón (aunque os haya parecido un acto deleznable al que no asistiríais nunca) porque es genial y que os paséis por el blog del festival.

Y para muestra de la genialidad que impregna todo lo que rodea a este festival, un vídeo-promo absolutamente maravilloso y que explica toda la esencia de las Cotxeras.


jueves, 18 de noviembre de 2010

2 ranas y 1 gato se mudan de charca

Era consciente que hacía mucho, mucho tiempo que no aparecía por aquí. Iba leyendo otros blogs, pero actualizar el mío ha sido misión imposible. Los quehaceres cotidianos han podido conmigo: intentar finalizar el trabajo final del máster (cada día lo veo más cerca, pero aún falta), estudiar para las oposiciones, las clases de patchwork y los consiguientes deberes también me están ocupando muchas horas (las aventuras patchworkeras, aquí), en el trabajo tenemos un ajetreo nunca visto antes de la crisis y encima ahora tengo que sobrevivir a mi sexta mudanza.

Esto último es lo que más me está trayendo de cabeza y eso que ni tan siquiera hemos empezado, pero elAbogado pronunció ayer la temida frase: "Quizá podrías aprovechar y hacer limpieza deshaciéndote de algunos libros". ¡Horror! Cómo podría deshacerme de algunos libros si cuando me trasladé al piso actual, con lo pequeñito que es, ya tuve que dejar cajas en casa de mis padres..., pero es que nosotros no nos mudamos por convicción sino por oportunidad.

Me explico: el piso en el que vivimos ahora, fue primero mi piso. Un estudio pequeñito, gélido en invierno y sofocante en verano, donde ni tan siquiera cabe una nevera de más de 90 centímetros de alto, que tienes que decorarlo teniendo en cuenta los metros cúbicos de lo pequeño que es, en un edificio a lo terraza de Melrose Place, que se convirtió en un hogar dulce hogar en el que sólo comía pistachos porque pasaba una mala época personal, luego ya fue nuestro piso, con gato, peces y hámster, después conocimos a una de las vecinas que se ha convertido en una madre para nosotros...
Y el piso ha pasado a habitar nuestro corazón, por tanto nunca nos mudaríamos de no habernos tocado un piso protegido igual de pequeño, muchísimo más (pero mucho más) lejos de nuestros trabajos, amigos y barrio, pero con un alquiler de risa.

Así que nos vamos porque toca, aun doliéndonos mucho el corazón. ¿Qué tendrán los lugares que habitamos que te acabas encariñando tanto? ¿Será que los humanizamos con las experiencias que vives en ellos?

La cuestión es que debemos irnos igual que las 999 hermanas ranas de Ken Kimura. Qué bien traído está el ejemplo, aunque las hermanas ranas deban abandonar su charca porque ya no caben en ella y emprenden un arriesgado viaje a través del territorio donde multitud de amenazas ponen en peligro su supervivencia.
Espero que mi mudanza no sea tan animada...

La historia de Ken Kimura es sencilla y simpática, está muy bien hilvanada y conjugada con las ilustraciones de Yasunari Murakami el libro gana por las diferentes lecturas que puede hacer el lector. Mi parte favorita del libro son las dos primeras ilustraciones que permiten sin tener que descodificar el texto, hacernos una idea de por qué las 999 hermanas ranas se tienen que mudar de charca. ¡Genial! Cuantas más lecturas, más gana el libro.

Nosotros aún estamos haciéndonos a la idea. Lo máximo que hemos es hecho es empezar a recolectar cajas de cartón y jugar un poquito con el planificador de espacios de IKEA, y lo que nos queda... Aunque me provoque mucha tristeza dejar mi piso, también me hace ilusión empezar otra etapa, como empezar una nueva lectura, pensar cómo decorarlo, qué plantas podrán encajar en el balcón, acordarme de no meter los dedos en el triturador de basuras, no olvidar el código de entrada y entrenar el mejor y más rápido trayecto hasta el trabajo.

Como dejar un libro ya leído, pero que te ha llenado el alma, y empezar uno nuevo...

KIMURA, Ken ; MARUKAMI, Yasunari. 999 hermanas ranas se mudan de charca. Barbara Fiore, 2010.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Popurrí de series (2)

Y sigo con las series porque desde que empecé a estudiar bajo presión de contrarreloj para las próximas oposiciones (próximas, no porque sean las siguientes sino porque faltan sólo 7 días para el examen) no soy capaz de concentrarme con ningún texto. El temario administrativo me está friendo las neuronas y el poco sentido común que me quedaba...

A lo que iba, estaba yo una tarde en la sala infantil cuando uno de mis compañeros, que pasaba por allí y no tenía intención de quedarse mucho tiempo por si le atacaba un tierno infante, me ve haciendo los diferentes procesos técnicos (muy muy técnicos, vamos) para poner disponible una colección en deuvedés del mítico Barrio Sésamo, cuando me pregunta si me he enterado de la bronca que ha montado Katy Perry (famosa cantante, si no la conocéis es que no tenéis contacto con niñ@s y adolescentes diariamente) porque los de Sesame Street han censurado su aparición especial en dicho programa. Le digo que no, que el incidente me es totalmente ajeno y espero a que lleguen los biblio-prepúberes habituales para que me pongan al corriente (nada, se ve que a los programadores del show les pareció una chica demasiado sexy para los niñ@s, menuda memez).

Y como los biblio-prepúberes habituales nunca se quedan satisfechos contándome sólo la anécdota sino que siempre necesitan enseñarme las pruebas, empezaron buscando los vídeos del incidente en cuestión y acabamos con los vídeos de las series que veía yo de pequeña. Y de la mezcolanza entre Barrio Sésamo y las series actuales surgieron estos vídeos geniales paródicos que hacen los de Sesame Street de grandes éxitos televisivos.

Para empezar, ¿qué tal una ración de rimas?


Como segundo plato, el auténtico barro.


Y la guinda del pastel es el verdadero aspecto de Liz Lemon...


Hay muchísimas más parodias, y no sólo de series, pero os enlazaré algunas otras que me han hecho reír mucho mucho mucho como la de Mad Men, la de Anatomía de Grey o la de Caso abierto o la de la canción de Shaft o los Muppets en plan Bohemian Rapsody...

¡Qué artistazos los guionistas y los que manejan los muñecos!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Popurrí de series (1)

Que las series de televisión no habían estado tan de moda desde los 70 y 80 es un hecho, pero es que con la revolución digital y los presupuestos que dedican productoras y cadenas para la creación de nuevas series, el boom es un hecho. Sólo hay que navegar por la red para no parar de saltar de un enlace a otro consumiendo series y más series sin necesidad de estar viendo ninguna. Y por ahí va este popurrí, de todo lo que veo y me gusta en internet sobre series...

ARTÍCULOS y WEBS
En
este artículo y en este también hablan de como la ficción televisiva está redimiendo a la caja tonta. Y si estáis empezando en la vorágine de las series y no sabéis lo que es un spoiler, un crossover o un cliffhanger, este es vuestro artículo.
Los blogs son una fuente inagotable de opiniones e información y una de las mejores reseñas que he leído sobre Mad Men es la de Cristina; este artículo en inglés sobre la serie es también excepcional.
En Suites101 nos tienen acostumbrados a aportaciones de gran calidad y este interesante artículo sobre la evolución del personaje Gregory House es buena muestra de ello.Para los fans del diseño y la creatividad: no os podéis perder esta reinterpretación de las series a base referencias a objetos básicos en la serie y plasmadas en carteles minimalistas.

MERCHANDISING y demás vicios...
El boom en calidad y cantidad que han experimentado las series también se ha visto reflejado en su merchandising. Cada vez hay más, mejor y originalísimo. Os pongo varios ejemplos que me he encontrado (aunque no voy a revelar si he caído en la tentación de comprar o no, no sea que el Abogado esté leyendo):

- de Friends podríamos comprarnos un álbum en color lavanda con todas las temporadas y algún extra
- los más farsos como el bravecoast no pueden dejarse perder el auténtico Libro de las Sombras de la serie Embrujadas
-
para el súper fan de Bola de Dragón el estuche con las 7 bolas
- un casco para llevar bebida a lo Homer Simpson
- que eres muy fan de Buffy Cazavampiros pues cómprate la réplica de su guadaña
- si me gustaran los coches teledirigidos me compraría el de El coche fantástico
- imprescindibles son las gafas de Horatio
- para elAbogado la radio que sale en Cuéntame
- la espada de Xena no sé si es recomendable para todo el mundo
- para todos aquellos que anden locos con Lost (entre los que me incluyo) el Kit de Orientación Dharma es indispensable
- una caja de zapatos a lo Blanhik con todas las temporadas de Sexo en Nueva York
- si fuera por mí me compraría todo el vestuario de Mad Men, pero de momento me conformaría con la corbata de Don Draper
- el delatán de las camareras del Merlotte's, de los recortables de toda la vida a unos más vampíricos o el pack de botellas de sangre True Blood
y así podríamos estar hasta el infinito mirando productos...

LIBROS
Y si os van los objetos menos "raros", lo mejor son los libros de o sobre series, por ejemplo las novelas originales de True Blood, Flash Forward o Dexter o ensayos como Los Soprano Forever (que por cierto tiene muy buena pinta), sobre House me leería este y este, el más que interesante ensayo sobre filosofía y Los Simpson que ya me he comprado y muchísimos más que me dejo.

Uf, ¡y hasta el próximo popurrí!

lunes, 27 de septiembre de 2010

Tor: tretze cases i tres morts, de Carles Porta

Hará unos cuantos meses le expliqué a un amigo la anécdota ocurrida en el pueblo de un conocido sobre un hombre anciano que ante la llegada de un funcionario de la diputación correspondiente que le pedía que se aviniera a realizar la parcelaria de sus tierras, respondió persiguiendo al susodicho hasta los límites del pueblo escopeta en mano.

Yo le expliqué a mi amigo esta anécdota sorprendida por el comportamiento del abuelo (el mismo que el resto del pueblo) y entonces mi amigo me recomendó la lectura de Tor: tretze cases i tres morts (Tor: la montaña trágica, en su edición al castellano), un libro que explica la historia de un pueblo catalán en el que vivían poco más de un centenar de personas repartidas en trece casas y en el que los conflictos por la propiedad de la montaña se alargan durante más de un siglo produciéndose tres muertes.

El conflicto nace cuando en 1896, y ante la llegada del Código Civil, los vecinos de Tor se deciden a crear la “Sociedad de Condueños de la montaña de Tor” y así protegerse de futuras personas de fuera del pueblo que quisieran aprovecharse y/o adueñarse de la montaña (de gran valor por su situación estratégica de comunicación con Andorra para el narcotráfico y por los recursos naturales). La única condición para ser condueño era “mantener fuego” todo el año, es decir, residir en el pueblo, pero las condiciones climatológicas y las oportunidades económicas hacen que la mayoría de familias bajen a vivir a otros pueblos y ciudades durante el invierno (en el que Tor queda totalmente aislado). Así, se genera un conflicto entre dos caciques del pueblo que quieren ser considerados únicos dueños de la montaña cuando un próspero negocio para construir una pista de esquí se vislumbra en el horizonte. Un pastel que no apetece mucho compartir…

El libro es fruto de la investigación que el periodista Carles Porta realizó a finales de los 90 sobre el asesinato de José Montané “Sansa” (uno de los caciques) para el programa 30 Minuts (podéis ver el reportaje aquí), pero la historia superó las expectativas periodísticas y se transformó en el libro que es de claro género periodístico donde el autor, a parte de facilitar los datos del caso también nos transmite sus opiniones y sensaciones a medida que la investigación avanzaba.

La lectura del libro es fascinante y te engancha de tal manera que yo me lo leí de un tirón en un sábado de lluvia. Los hechos y sucesos que se van acaeciendo a lo largo de la historia están muy bien narrados y toda la trama te hace reflexionar en cómo el rencor, el odio y el aislamiento pueden envenenar tanto a las personas.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Mi particular Arca de Noé "lijera" (I)

En esta época del año los niños ya han vuelto al colegio (los que sois padres por supuesto que ya lo sabréis, claro) y como tan sólo llevan unos días tampoco es que estén enfrascados en muchos deberes. Aunque los más pequeños se encuentran atareados decidiendo qué mascota será la elegida para la clase. Los que ya han votado llevan varios días viniendo a la sala infantil pidiéndome cuentos sobre los animales escogidos democráticamente. Así que poco a poco, estoy recopilando (y haciendo unos esfuerzos de memoria para recordar mis cuentos favoritos) una serie de títulos que conforman una nada desdeñable Arca de Noé "lijera".
Con los animales más demandados estoy confeccionando un particular ranking (aviso: ya no quedan libros de tortugas ni de águilas en la biblioteca):

De entre los cuentos de tortugas,
uno de mis favoritos es
Arturo y Clementina de Adela Turin.

Entre todos los leones me decanto por Un león en París de Beatrice Alemagna
y Mi león de Mandana Sadat.

Por primera vez desde que trabajo en esta biblioteca, una clase ha escogido a los cocodrilos como mascota, aunque el año pasado hubo una clase que escogió los tiburones... Mis cocodrilos preferidos son Me comería un niño de Sylvane Donnio y Els cocodrils no es raspallen les dents de Colin Fancy.

Los caracoles son animales muy frecuentes como mascotas de clase y cada año a finales de septiembre ya no queda nada de nada sobre ellos. Entre todos, incluso los que habitan a puñados en la terraza de la sala infantil, me quedo con La casa más grande del mundo de Leo Lionni y Libro caracol de Javier Sáez Castán.

Los gatos tampoco son muy habituales (supongo que es porque no caen muy simpáticos, craso error), pero parece que las clases se animan con ellos. Mis felinos preferidos son El ratón del Señor Maxwell y cualquier cuento del Gato de Satoshi Kitamura.

Así, poco a poco, y gracias a este tipo de consultas, llega un punto en que puedes recordar un cuento o dos de muchos animales, aunque debido a las mejoras en la catalogación de los cuentos infantiles, en nuestro catálogo se pueden localizar muchos cuentos relacionados con animales concretos. Un gran alivio para mis biblio-compañeros no especialistas en LIJ que se vuelven locos cuando un niño les pregunta "¿Tienes cuentos de moscas?"...

miércoles, 22 de septiembre de 2010

la Diada

Primeras fotos de la Diada con la nueva cámara...

de rechupete

en la Setmana del Llibre en Català

en el Parlament

en la maravillosa instalación de re]creat[

lunes, 20 de septiembre de 2010

Da rabia

Da rabia cuando te desplazas a un sitio expresamente y te lo encuentras cerrado, pero es que antes hay que cerciorarse que estará abierto.
Recuerdo que hasta la Mercè las bibliotecas de Barcelona abren en horario de verano...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ante la crisis, biblioteca

Me permito tomar prestado el título de esta entrada y unos fragmentos de la editorial de la revista Educación y Biblioteca, de su número 178 julio-agosto, que me han parecido muy muy interesantes y que me gustaría compartir con vosotros:

El 28 de juliol de 2009, el presidente saliente de la Asociación Nacional de Bibliotecarios de Estados Unidos (ALA), Jim Retting, dio una conferencia en la Biblioteca Nacional [...], habló del impacto negativo que la crisis estaba teniendo en las bibliotecas por los recortes sufridos, pero también recalcó la importancia que cobraban las bibliotecas entre la ciudadanía norteamericana por ser los únicos lugares donde podía acceder, gratuitamente, a la información impresa e Internet.

La biblioteca está sujeta a la actual política restrictiva de recortes; pero sigue siendo un espacio donde las personas pueden acudir para formarse y potenciar su autoestima, para tener acceso a un ocio alternativo... En definitiva, para leer y no dejarse influir por los grandes poderes mediáticos, económicos y políticos que nos quieren hacer creer que la situación de crisis no tiene responsables, es inexorable y nada se puede hacer para salir del atolladero.

[...] Los servicios bibliotecarios públicos son una pieza fundamental "en ese círculo virtuoso que hace que a mayor educación y cultura se creen mayores posibilidades para el desarrollo".

Estos fragmentos son parte del editorial de la revista, pero les recomiendo que se acerquen a su biblioteca más cercana a leer el amplio dossier titulado La relevancia social de la biblioteca en tiempos de crisis, ya que incluye reflexiones sobre el tema, el estado de la cuestión en diferentes tipos de servicios bibliotecarios y países, buenas prácticas y mucha inspiración.

viernes, 3 de septiembre de 2010

(29) Lo que no recibí y yo ya me he comprado

Lo bueno de tener una lista de deseos materiales que te gustaría recibir por tu cumpleaños es que aquello que no te regalen siempre te los puedes comprar tú. Y como queda constancia de ello en una lista, no se te olvida. En mi caso se añade además del hecho de que no me lo compraron, que el destino se ha aliado a mi favor en estos dos caprichines...
1º: mi cámara compacta murió en Viena hace dos semanas y nos dejó con sólo las pocas fotos que pudimos tomar la primera noche, así que me liberaba del sentimiento de culpabilidad por anhelar mi objeto de deseo fotográfico, la Olympus PEN E-PL1. Todavía estoy de duelo por la gran Pentax compacta que tenía, hizo buenas fotos y aguantó hasta el final...

2º: También en Viena, y gracias a la muerta de la Pentax compacta, entramos en una tienda Lomo para ver si tenían desechables y ahí estaba mi submarino amarillo para tomar el te. Todavía conmocionada no se aportaron razones negativas para su compra y se vino para Barcelona. Un par de días más tarde de nuestro regreso, vi el submarino en una tienda y pensé "seguro que aquí será más barato" y no, lo compré mejor de precio en Viena. Así que la compra salió hasta bien de precio.

Ahí se acaban los auto-regalos, ya que ahora mismo estoy viviendo la época del terror ahorrador, es decir, ni un sólo gasto más allá de la propia subsistencia alimenticia y del confort del hogar. Y encima es un terror mayor después de ver el recorte que desde la administración le han pegado a mi nómina: 90 euros menos. Y no es que fuera nada del otro mundo...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

De vuelta

Con la que nos está cayendo quizá quejarse o lamentarse por tener que volver al trabajo no sea lo más políticamente correcto, y aunque soy mucho más que feliz dedicándome a mi profesión, creo que no sería muy humano y normal que no nos lamentáramos un pelín por el fin de las vacaciones y el tiempo libre. Aunque sólo sea un poquito.
¡Feliz rentrée para todos!

lunes, 2 de agosto de 2010

29 años y un día

No puedo estar más contenta de cómo fue ayer, y antes de ayer también, mi cumpleaños. Y digo antes de ayer porque al final fue una celebración que se desarrolló en dos días. Qué contenta estoy de tener a tanta gente que quiera festejar conmigo esta fecha, que no caben en un solo día.
El sábado lo pasé con mi familia y con la del Abogado. Recibí dos tartas preciosas, pero atención a la que me regaló mi hermana que es una auténtica obra de arte en homenaje al mundo costuril que tanto me gusta.

“Era mi regalo de cumpleaños. Tan contenta me puse que grité alto, y pensé que era el mejor regalo de cumpleaños que había recibido en toda mi vida.”

Igual que Britta en Los niños de Bullerbyn, yo también me emocioné mucho con todos los regalos que recibí: los libros Diario de un ama de casa desquiciada y Soy un gato; un llavero de una pequeña Yumi; el catálogo de la exposición de Un mundo flotante; unos originales marcos imantados en forma de polaroids en los que puedes colocar la foto que quieras; un vinilo buenísimo de Kenny Dorham, un estándar del jazz que faltaba en mi discoteca; y por último los regalos conspirativos de La Banda que me mantuvieron engañada para presentarse por sorpresa en mi casa, en pleno desayuno. Con ese detallazo hubiera bastado, pero no contentos con eso me regalaron el recetario de Carvallo, una taza muy negra y muy criminal y el sombrero mejicano más grande que se puede comprar en Las Ramblas de Barcelona, para que así cuando vayamos de paseo podamos ir todos a pleno sol y dejar así de obligarles a ir por la sombra.
Después me fui al cine con el Abogado, Esther y Rubén, nos tomamos unas tapas en La Bodegueta y así acabó el día. Un día muy divertido, muy especial y muy emocionante. Gracias a todos los que me llamasteis, mensajeasteis o os acordasteis de mí.

domingo, 1 de agosto de 2010

(29) Y llegó el día

“A mí me parece que mi cumpleaños y Nochebuena son los días más divertidos de todo el año. Y el más divertido de todos mis cumpleaños fue cuando cumplí siete años. […] Me desperté temprano. Yo entonces dormía en el cuarto de Bosse y Lasse. Lasse y Bosse estaban dormidos. Como mi cama cruje, me puse a dar vueltas en ella para que crujiese mucho, a ver si así se despertaban Lasse y Bosse. No podía llamarles a gritos, porque en los cumpleaños lo que hay que hacer es poner cara de estar dormida hasta que vengan a despertarme. Y yo, venga a hacer crujir la cama, hasta que, por fin, Bosse se incorporó pasándose las manos por el pelo. Enseguida se despertó también Lasse, y entonces los dos salieron al desván y luego bajaron por la escalera. Yo oía a mamá hacer ruido con las tazas de café en la cocina, y casi no podía estarme quieta en la cama de la emoción que me entraba”.

Este fragmento de Los niños de Bullerbyn refleja los nervios y la emoción que sentiré el próximo día 1. Seguro que será todo muy especial porque detecto pequeñas conspiraciones por todas partes o será que estoy paranoica perdida porque el Abogado no suelta prenda...