lunes, 20 de septiembre de 2010

Da rabia

Da rabia cuando te desplazas a un sitio expresamente y te lo encuentras cerrado, pero es que antes hay que cerciorarse que estará abierto.
Recuerdo que hasta la Mercè las bibliotecas de Barcelona abren en horario de verano...

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Ante la crisis, biblioteca

Me permito tomar prestado el título de esta entrada y unos fragmentos de la editorial de la revista Educación y Biblioteca, de su número 178 julio-agosto, que me han parecido muy muy interesantes y que me gustaría compartir con vosotros:

El 28 de juliol de 2009, el presidente saliente de la Asociación Nacional de Bibliotecarios de Estados Unidos (ALA), Jim Retting, dio una conferencia en la Biblioteca Nacional [...], habló del impacto negativo que la crisis estaba teniendo en las bibliotecas por los recortes sufridos, pero también recalcó la importancia que cobraban las bibliotecas entre la ciudadanía norteamericana por ser los únicos lugares donde podía acceder, gratuitamente, a la información impresa e Internet.

La biblioteca está sujeta a la actual política restrictiva de recortes; pero sigue siendo un espacio donde las personas pueden acudir para formarse y potenciar su autoestima, para tener acceso a un ocio alternativo... En definitiva, para leer y no dejarse influir por los grandes poderes mediáticos, económicos y políticos que nos quieren hacer creer que la situación de crisis no tiene responsables, es inexorable y nada se puede hacer para salir del atolladero.

[...] Los servicios bibliotecarios públicos son una pieza fundamental "en ese círculo virtuoso que hace que a mayor educación y cultura se creen mayores posibilidades para el desarrollo".

Estos fragmentos son parte del editorial de la revista, pero les recomiendo que se acerquen a su biblioteca más cercana a leer el amplio dossier titulado La relevancia social de la biblioteca en tiempos de crisis, ya que incluye reflexiones sobre el tema, el estado de la cuestión en diferentes tipos de servicios bibliotecarios y países, buenas prácticas y mucha inspiración.

viernes, 3 de septiembre de 2010

(29) Lo que no recibí y yo ya me he comprado

Lo bueno de tener una lista de deseos materiales que te gustaría recibir por tu cumpleaños es que aquello que no te regalen siempre te los puedes comprar tú. Y como queda constancia de ello en una lista, no se te olvida. En mi caso se añade además del hecho de que no me lo compraron, que el destino se ha aliado a mi favor en estos dos caprichines...
1º: mi cámara compacta murió en Viena hace dos semanas y nos dejó con sólo las pocas fotos que pudimos tomar la primera noche, así que me liberaba del sentimiento de culpabilidad por anhelar mi objeto de deseo fotográfico, la Olympus PEN E-PL1. Todavía estoy de duelo por la gran Pentax compacta que tenía, hizo buenas fotos y aguantó hasta el final...

2º: También en Viena, y gracias a la muerta de la Pentax compacta, entramos en una tienda Lomo para ver si tenían desechables y ahí estaba mi submarino amarillo para tomar el te. Todavía conmocionada no se aportaron razones negativas para su compra y se vino para Barcelona. Un par de días más tarde de nuestro regreso, vi el submarino en una tienda y pensé "seguro que aquí será más barato" y no, lo compré mejor de precio en Viena. Así que la compra salió hasta bien de precio.

Ahí se acaban los auto-regalos, ya que ahora mismo estoy viviendo la época del terror ahorrador, es decir, ni un sólo gasto más allá de la propia subsistencia alimenticia y del confort del hogar. Y encima es un terror mayor después de ver el recorte que desde la administración le han pegado a mi nómina: 90 euros menos. Y no es que fuera nada del otro mundo...

miércoles, 1 de septiembre de 2010

De vuelta

Con la que nos está cayendo quizá quejarse o lamentarse por tener que volver al trabajo no sea lo más políticamente correcto, y aunque soy mucho más que feliz dedicándome a mi profesión, creo que no sería muy humano y normal que no nos lamentáramos un pelín por el fin de las vacaciones y el tiempo libre. Aunque sólo sea un poquito.
¡Feliz rentrée para todos!

lunes, 2 de agosto de 2010

29 años y un día

No puedo estar más contenta de cómo fue ayer, y antes de ayer también, mi cumpleaños. Y digo antes de ayer porque al final fue una celebración que se desarrolló en dos días. Qué contenta estoy de tener a tanta gente que quiera festejar conmigo esta fecha, que no caben en un solo día.
El sábado lo pasé con mi familia y con la del Abogado. Recibí dos tartas preciosas, pero atención a la que me regaló mi hermana que es una auténtica obra de arte en homenaje al mundo costuril que tanto me gusta.

“Era mi regalo de cumpleaños. Tan contenta me puse que grité alto, y pensé que era el mejor regalo de cumpleaños que había recibido en toda mi vida.”

Igual que Britta en Los niños de Bullerbyn, yo también me emocioné mucho con todos los regalos que recibí: los libros Diario de un ama de casa desquiciada y Soy un gato; un llavero de una pequeña Yumi; el catálogo de la exposición de Un mundo flotante; unos originales marcos imantados en forma de polaroids en los que puedes colocar la foto que quieras; un vinilo buenísimo de Kenny Dorham, un estándar del jazz que faltaba en mi discoteca; y por último los regalos conspirativos de La Banda que me mantuvieron engañada para presentarse por sorpresa en mi casa, en pleno desayuno. Con ese detallazo hubiera bastado, pero no contentos con eso me regalaron el recetario de Carvallo, una taza muy negra y muy criminal y el sombrero mejicano más grande que se puede comprar en Las Ramblas de Barcelona, para que así cuando vayamos de paseo podamos ir todos a pleno sol y dejar así de obligarles a ir por la sombra.
Después me fui al cine con el Abogado, Esther y Rubén, nos tomamos unas tapas en La Bodegueta y así acabó el día. Un día muy divertido, muy especial y muy emocionante. Gracias a todos los que me llamasteis, mensajeasteis o os acordasteis de mí.

domingo, 1 de agosto de 2010

(29) Y llegó el día

“A mí me parece que mi cumpleaños y Nochebuena son los días más divertidos de todo el año. Y el más divertido de todos mis cumpleaños fue cuando cumplí siete años. […] Me desperté temprano. Yo entonces dormía en el cuarto de Bosse y Lasse. Lasse y Bosse estaban dormidos. Como mi cama cruje, me puse a dar vueltas en ella para que crujiese mucho, a ver si así se despertaban Lasse y Bosse. No podía llamarles a gritos, porque en los cumpleaños lo que hay que hacer es poner cara de estar dormida hasta que vengan a despertarme. Y yo, venga a hacer crujir la cama, hasta que, por fin, Bosse se incorporó pasándose las manos por el pelo. Enseguida se despertó también Lasse, y entonces los dos salieron al desván y luego bajaron por la escalera. Yo oía a mamá hacer ruido con las tazas de café en la cocina, y casi no podía estarme quieta en la cama de la emoción que me entraba”.

Este fragmento de Los niños de Bullerbyn refleja los nervios y la emoción que sentiré el próximo día 1. Seguro que será todo muy especial porque detecto pequeñas conspiraciones por todas partes o será que estoy paranoica perdida porque el Abogado no suelta prenda...

miércoles, 28 de julio de 2010

Ni arte ni cultura

Al respecto de la histórica votación que ha tenido lugar hoy en el Parlament de Catalunya, quiero expresar:

1. Que me alegro mucho por los toros, que me alegro mucho por todos los voluntarios de las diferentes plataformas y asociaciones antitaurinas que durante años se han plantado en plazas y calles comerciales para explicar el por qué tendrían que estar prohibidos los espectáculos sangrientos con animales y que me alegro mucho por todos los que hemos firmado en contra de esta esperpéntica fiesta.

2. Que a los que no les gusten las reglas democráticas, que se abstengan de participar en el juego.

3. Para los que extrañamente hoy van a perder la memoria: Canarias ya abolió las corridas en 1991, y a petición de un diputado del PP. ¿Serán los canarios tan mala gente como los catalanes? ¿Intentarán ellos también romper España?

Y si realmente es necesario, estoy dispuesta a suplicar: por favor, dejen todos aquellos que lo hacen, de criminalizar a los catalanes. Personalmente, me siento más que harta que cualquier decisión que se tome al este de Aragón, al norte de la Comunidad Valenciana y al sur de Francia, se tome como una agresión al estado español. Es tan rastrero y tan sucio que me apena por toda la gente que entra en este juego en el que insultar y humillar sale gratis, y también por todas las personas sin mala fe que se lo creen. Por favor, lean, escuchen y vean las noticias de todos los medios de comunicación que puedan y así se formarán una opinión mucho más cercana a la realidad.

Y por último, unas imágenes mucho más elocuentes que cualquier palabra que pueda escribir yo: una viñeta genial de Vergara (no se pierdan su blog)...

y un vídeo que representa a todos los enemigos extranjeros. ¡Gracias por su apoyo!


lunes, 26 de julio de 2010

No a los cuadernos de verano soporíferos y aburridos

En mi casa siempre nos compraban los cuadernillos de ejercicios de la cancioncilla repelente, aunque hubiéramos aprobado todas las asignaturas y con buena nota. Y es que es adecuado que los niños no se pasen dos meses enteritos sin hacer nada, pero hombre habrá mejores alternativas. Quizá lo ideal sería intercalar ejercicios escolares con otras actividades que potencien la creatividad, la imaginación y el sentido estético de los niños, que vamos un pelín escasos en la materia...

Una propuesta perfecta sería el Manual de recreo de Bruno Gibert que acaba de publicar Thule. Es un cuaderno relleno de multitud de opciones divertidas, que provocarán risas y sonrisas, con ejercicios nada cargantes y segurísimo que va a entrener a todo el que se proponga acabarlo. Está compuesto con ilustraciones, cómics, textos canónicos (como La Fontaine o Espronceda) y otros más gamberros (como puntuar la redacción de un profesor), recetas para ogros y todo con un aire retro que proporcionan las postales e iconos antiguas de las que se ha servido el autor.
Yo no me voy a quedar sin él este verano, no veo el momento de empezar a hacer las actividades.


GIBERT, Bruno. Manual de recreo. Barcelona: Thule Ediciones, 2010. ISBN 978-84-92595-51-8.

sábado, 24 de julio de 2010

(29) Lista de deseos

foto pegada de www.wired.com

Falta exactamente una semana para que empiece mi último año antes de entrar en la treintena y de un tiempo a esta parte parece que me siento mucho más joven. No sé si será porque a estas alturas soy más consciente del paso del tiempo o es pura tontería. Con mis antecedentes, creo que más bien será esto último.
Se van tachando días en el calendario y algunos se están empezando a poner nerviosos con el tema regalos y me insisten en que publique una lista de deseos. No soy muy partidaria de estas listas, ya que soy muy fan de hacer regalos a mis allegados y creo que el efecto sorpresa es esencial. Durante todo el año voy acumulando ideas para cumpleaños y navidades que voy apuntando en una libreta y nunca, o casi nunca, pregunto al interesado qué quiere, pero entiendo que no todo el mundo esté tan tronado como yo, así que ahí va mi lista (son deseos, algunos bastante más realistas y asequibles que otros, pero por deseos que no quede):

LIBROS QUE ME COMPRARÍA YA MISMO

- Diario de un ama de casa desquiciada, de Sue Kaufman, publicado por Libros del Asteroide.
- The Wire: 10 dosis de la mejor serie de televisión del mundo, publicado por Errata Naturae.
- Los Soprano forever: antimanual de una serie de culto, publicado por Errata Naturae.
- Querido Diario, de Lesley Arfin, publicado por Alpha Decay.
- El libro de los niños, de A.S. Byatt, publicado por Lumen.
- Sferificaciones y macarrones, de Claudi Mas, publicado por Ariel.
- Con la cocina no se juega, de David de Jorge, publicado por Debate.
- Pan en casa: del horno al corazón, de Anna Bellsolà, publicado por Océano.
- Un món flotant: fotografies de Jacques Henri Lartigue, publicado por Caixa de Pensions.
- Manual de recreo, de Bruno Gibert, publicado por Thule.

OBJETOS CAPRICHOSOS QUE REQUIEREN GRAN REFLEXIÓN
(¡los quiero, los necesito!)

- Unas Clubmaster para sentirme otra vez como en mis años más mozos
-Un capricho fotográfico muy grande. Tan grande es el capricho como el deseo pantagruélico de manejar una Olympus Pen E-PL1...
- Unas sandalias planas de rafia de Armand Basi.
- Para llevar la lluvia siempre conmigo, la fragancia Rain de Marc Jacobs.
- Un submarino amarillo para tomarme el te.

... y no acabaría nunca entre libros, objetos y tonterías varias.

Por cierto he recibido varias amenazas por parte de grupos de amigos organizados, consistentes en decirme que si tengo suerte a lo mejor me regalan esto o esto. Cuidadín conmigo, no me provoquéis. Aunque lo que de verdad me va a importar es recibir muchas felicitaciones, abrazos y besos. ¡Y COMERME UN SEÑOR PASTEL!

sábado, 10 de julio de 2010

Soñamos

jueves, 8 de julio de 2010

Se llevan los topitos de color rosa

O al menos trabajando en ello para que sea una tendencia este verano...
Desde San Juan una avalancha de manchitas rosa ha ido invadiendo mi cuerpo. Mi médico de cabecera dice que es una infección viral infantil (o sea algún biblio niño la ha compartido conmigo), y ahora ya tengo todo el cuerpo lleno.
Resultado: llevo desde el día 1 de baja y lo que me queda. Estoy agotada, febril y el calor tampoco ayuda.
Gracias a todos lo que habéis llamado para darme conversación, enviarme besos y recuerdos, y en especial a todos los biblio amigos y compañeros. ¡Sois los mejores!
Un último apunte: sí, lo pillo todo, pero que sepáis que yo soy inmortal como el Sr. Burns...


domingo, 27 de junio de 2010

Para los que van a, están en y vuelven de Nueva York

Coincidencia curiosa, ofertas turísticas o no sé por qué, pero en cuestión de un mes familiares y amigos no hacen más que ir y volver de Nueva York. Justo hace unos días volvió mi hermana, ahora se va una amiga y en pocas jornadas otro amigo también despegará hacia allí.

Entre tanto viajecito me ha entrado la morriña y me he hecho con el libro de fotografías Changing New York, un proyecto de la fotógrafa Berenice Abbott que tenía como objetivo plasmar la evolución que sufriría la ciudad durante la Gran Depresión de los años 30. El proyecto aglutinó 305 fotografías de gran importancia para entender cómo fue la ciudad en esos duros momentos. Actualmente las fotografías forman parte de la colecció del Museum of the City of New York (si pueden dedíquenle una visita) que es donde me he comprado el libro. Como muestra, les dejo una instantánea de Central Park completamente nevado y con barracas. Quién lo iba a decir ahora...

Y de regalo, los pósters con tipografía que diseñan en Ork Posters son maravillosos. Hoy toca Nueva York, pero el de San Francisco también, o el del corazón...

¿Qué tendrá Nueva York que nos fascina tanto a la mayoría?
Todo, lo tiene todo.

viernes, 25 de junio de 2010

Zonas húmedas, de Charlotte Roche

Tras causarse una fisuara anal por apurar su depilado íntimo, Helen, la adolescente protagonista de este relato-confesión, se encuentra en la unidad de Medicina Interna del Hospital de la Virgen del Perpetuo Socorro. Espera la visita de sus padres divorciados, confiando en que ambos se reconcilien junto a su lecho de hija convaleciente. Mientras tanto, se dedica a analizar aquellas regiones de su cuerpo que la opinión biempensante suele considerar poco propias de la atención de una muchacha de su edad, y pido al enfermero Robin que saque fotos de las zonas que escapan a su mirada exploradora.
Porque a Helen, siempre dispuesta a ir al fondo de las cosas, a las experiencias extremas, incluso hasta donde éstas producen asco (como ella misma declara), la mueve una indomable curiosidad por su propia anatomía, por sus recovecos y orificios y por los múltiples aprovechamientos que ofrecen para maximizar el placer. En efecto, a la muchacha le gusta el sexo: en solitario o en pareja, con aguacates que cultiva tiernamente en un vaso de agua o con prostitutas de burdel a las que llega a dar más de una lección; por vía anal, oral y vaginal, menstruando, con chocolate o con riego previo... Eso sí, oliendo siempre a su aroma natural: pues esta dieciochoañera es un cuerpo rebelde que rechaza visceralmente los dictados de la higiene y de la estéril, por falsa, estética de las revistas de belleza femenina.

Generalmente después de leer un libro tengo opiniones divergentes, es raro que me guste mucho o no me guste nada. Siempre encuentro fallitos o cosas que se podrían mejorar y lamentablemente el libro de Charlotte Roche ha sido de los que más claro me ha dejado mi opinión al respecto. Si googleáis el libro os encontraréis con multitud de páginas y opiniones: que si es un manifiesto feminista, que si es una contribución al nuevo feminismo, que si es pornografía, que si es pornofeminismo, que si nunca se había escrito nada igual sobre el cuerpo femenino, que si es una oda al cuerpo de la mujer... todo el mundo ha dado rienda suelta a sus empanadas mentales, pero yo me pregunto ¿cuál es el objetivo de la literatura erótica hacia el lector? Entiendo que la provocación que lleva a la excitación (a lo mejor me equivoco). Entonces, si no sois fetichistas de las secreciones corporales, lo tenéis difícil.

Y es que la autora creo que ha pretendido escribir un relato innovador, valiente y atrevido sobre la sexualidad de una adolescente y no se ha dado cuenta (pensando bienintencionadamente) que de evocadora estaba pasando a repugnante y, lo que es peor, insustancial. El personaje protagonista se va desdibujando a medida que sucede la historia y es devorada por la sucesión de anécdotas a la cual más asquerosa sobre sus preferencias a la hora de perfumarse, escoger sus productos de higiene íntima, sus juguetes sexuales o su obsesión por probar cada secreción que sale de su cuerpo. Todo este anecdotario está narrado con profusión de detalles lo que lo hace doblemente perturbador. Así, si la intención era provocar (se dice que es una lectura para la masturbación) rubor sexual, conmigo ha sido un fracaso casi total. Y digo casi porque la escena que pudo ruborizarme fue la del rasurado que le hace un hombre al que acaba de conocer -por cierto, me recordó mucho a la de Las edades de Lulú-.

No pondría más objeción alguna -como he dicho antes, a un fetichista de las secreciones le encantará- si no fuera por la inexistencia psicológica del personaje protagonista. Al final ya no sabes si se comporta así porque quiere llamar la atención de sus padres, si tiene un trastorno mental o de personalidad o por lo que yo me decanto, que para la autora el personaje no tiene importancia, es plano y está vacío porque no es lo importante más allá de crear unas reacciones lo más polémicas posibles. Zonas húmedas me ha parecido un libro tramposo.

"Se moja ambas manos y humedece una zona extensa de mi bajo vientre. Desde el ombligo hasta la parte superior de los muslos, luego desde los labios de la vulva hasta el ano y el comienzo de la raja del culo. La coliflor la mira con lupa. Una carrera de obstáculos para la afeitadora. Después me echa espuma sobre las partes mojadas, lo que me produce cierta vibración en los labios (de abajo). Grrrrrr. Masajea un poco la piel con la espuma y coge la maquinilla. Empieza por los muslos. Va quitando los pelos púbicos que crecen en dirección a las piernas. Luego pone la maquinilla debajo del ombligo y se detiene. Se reclina un buen trozo para tener una mejor visión de conjunto del área, frunce el ceño con aire pensativo y dice todo serio:
- Me gusta que el vello llegue hasta esta altura. Lo voy a dejar así y quitaré sólo por los lados, de modo que nos quede una franja larga y oscura hasta la raja. A partir de allí y hasta detrás lo quitaremos todo". (páginas 54 y 55)

ROCHE, Charlotte. Zonas húmedas. Barcelona: Anagrama, 2009. 206 pág. ISBN 9788433975164.

miércoles, 23 de junio de 2010

Feliç Nit de Sant Joan!

Lo sé.
Hoy toca ésta.

Pero es que yo prefiero ésta otra.

¿Será por la letra?


Disfrutad de las cocas, achispaos con el cava, dejaos poseer por el fuego, no os queméis con los petardos y que no salga el sol en esta noche tan larga y maravillosa...

lunes, 21 de junio de 2010

Aún espero la carta de Hogwarts

Muerta me he quedado cuando he leído la noticia de la inauguración del parque temático Wizarding World of Harry Potter en Orlando.
Si no os entusiasma mucho la serie sobre el niño mago, no habéis recibido la carta de Hogwarts (tener ya unos añitos no importa, a mi amiga Esther le llegó la carta de Hogwarts para mayores de 25 años...) y no vais a ver la película con las bufandas de Gryffindor no podréis compartir la tremenda ilusión que siento yo por ir al dichoso parque.

Se ve que es una sección dentro de unos de los parques del Universal de Orlando y básicamente es un territorio de experiencias y gasto desmesurado, ya que sólo cuenta con tres atracciones el resto son todo tiendas y reproducciones de los escenarios clave del mundo mágico. Y esas reproducciones son quizá el gran acierto porque ¿quién no ha querido ir nunca a Hogwarts? Claro, los que tenéis una edad mental acorde con la biológica que no es mi caso. Yo me muero por ir a Hogwarts. La entrada al mundo mágico se hace por la estación del Hogward's Express llegando a Hogsmeade donde encontramos las tiendas y los bares del lugar, como el Tres Escobas o Zonko's, y también alguna tienda de Diagon Alley como Ollivander's. Después te das una vuelta por el castillo, con sus aulas, pasillos, escaleras donde esperaría encontrarme a Snape para darle un collejón.

Por los vídeos que he visto, las reproducciones están muy trabajadas y si ya a los mayores que aún vivimos en el País de Nunca Jamás ya nos deja con la boca abierta, no quiero ni imaginar la emoción que deben sentir los más pequeñitos. Y lo peor... cómo debe quedar la tarjeta de crédito...


Eli, Esther, ¿nos montamos un viajecito en escoba hasta allí?

jueves, 17 de junio de 2010

Out, de Natsuo Kirino

Masako, Kuniko, Yoshie y Yayoi trabajan en el turno de noche de una fábrica de comida preparada de los suburbios de Tokio. Todas tienen graves problemas, tanto de dinero como familiares, y se desenvuelven en una atmósfera hostil e inhóspita. Una noche, Yayoi estrangula a su marido, Kenji, cansada ya de sus continuas agresiones físicas. Masako, Kuniko y Yoshie la ayudarán a deshacerse del cuerpo. [...] La policía recela de ellas, pero no dispone de pruebas que las incriminen. En cambio, en su lista de sospechosos se halla Satake, el dueño de un casino y un bar de alterne que Kenji frecuentaba.

Una de las épocas más estimulantes de mi vida fue el año en que cursé 2º de BUP. Mi profesor de lengua y literatura castellana (del que ya os he hablado anteriormente) con sus clases me hizo reflexionar sobre muchas cosas (también me mató a ejercicios, pero me encantaban) y algunas me acojonaron muchísimo (perdón por la expresión pero lo sentí así) como la alienación, en plena adolescencia que parece que nunca vas a encontrar tu propia identidad... En ese momento leíamos El árbol de la ciencia y Peñas arriba y podíamos comprobar cómo los personajes perdían su esencia, algunos se encontraban con su otro yo, pero otros acababan vacíos, como un recipiente lleno de nada. Nunca otro libro a parte de los anteriores me había devuelto ese sentimiento angustioso por la alienación hasta Out de Natsuo Kirino.

Como bien explican en la sinopsis, Yayoi mata a su marido en un arrebato de rabia por las vejaciones que éste le inflinge y recurre a Masako, una de las compañeras de la fábrica de comida preparada donde trabaja, para que la ayude a deshacerse del cuerpo. Junto con el resto de compañeras trazan un plan para deshacerse del cadáver y fingir que se trata de una desaparición para que no sospechen de ellas. Lo que no se esperaban es que el asesinato marcara un punto de no retorno en sus vidas y en ellas mismas, que afectará a su amistad y a sus valores más profundos. Así, lo más sorprendente, a mi modo de ver, es cómo un grupo de mujeres sencillas se ven envueltan en asuntos cada vez más truculentos, cometiendo atrocidades impensables y la involución que les supone como individuos. A medida que el relato transcurre se tornan más desapegadas, más gélidas, llegando a parecer autómatas. Es bastante inquietante. Por esto mismo me ha impactado profundamente la lectura de este libro y la recomiendo a todo el mundo que quiera reflexionar sobre la alienación. Y para muestra un botón:

"No hacía mucho, Masako había comparado sus días en la Caja de Crédito T con una lavadora vacía, pero ahora se daba cuenta de que le había pasado lo mismo en casa. Si era así, ¿qué había sido su vida? ¿Para qué había trabajado? ¿Para qué había vivido? Al ser consciente de que se había convertido en una mujer exhausta y perdida, se le llenaron los ojos de lágrimas.
Quizá por eso había escogido trabajar en el turno de noche. Así podía dormir de día y trabajar de noche. O, lo que era lo mismo, vivir permanentemente cansada, sin tiempo para pensar, llevar una vida al revés de la de su marido y su hijo. Sin embargo, sólo había conseguido aumentar su rabia y su tristeza".

KIRINO, Natsuo. Out. Barcelona: Emecé, 2007. 551 pág. ISBN 9788496580299.

miércoles, 9 de junio de 2010

Bibliotecas en acción

Las bibliotecas son de los servicios públicos mejor valorados. Año tras año han ido subiendo puntos y se han ido inaugurando más equipamientos y parece que cada vez más gente es consciente de la importancia de la biblioteca como servicio público y gratuito para todos y más con la crisis que nos ha caído encima. Pero muchos compañeros se sienten desmoralizados por el difícil trabajo que supone gestionar el servicio día a día con cada vez menos recursos, menos personal, menos dinero para libros, actividades, pero a veces más horas de apertura.
En las últimas jornadas de documentación que se celebraron en la ciudad pude escuchar todas estas quejas, todo este desánimo, la frustración de sentir que la entidad local que te da la vida te deja desamparado una vez se ha tomado la foto de la inauguración. Y que encima se llenen la boca y se pongan medallas gracias al esfuerzo ajeno.

Por la dichosa crisis, las bibliotecas de Nueva York han sufrido un recorte de 37 millones de dólares en su presupuesto, lo que supondrá cerrar bibliotecas y despedir trabajadores. Y los que sobrevivan tendrán que facilitar el mismo servicio con mucho menos. Allí, que son más dados a la protesta que nosotros, han organizado una acción original a más no poder: los fantasmas (yo diría que son políticos disfrazados) entran en la biblioteca y tienen que llamar a los cazafantasmas. Grande, muy grande.



¿Para cuándo alguna protesta aquí? Será que no hay ejemplos por los que protestar...

lunes, 7 de junio de 2010

¡A la huelga!

Si eres estudiante y tienes que estudiar para el examen de selectividad y las bibliotecas son tu territorio de estudio, si eres padre y te gusta disfrutar del espacio de bebeteca o a tus hijos les encanta la hora del cuentacuentos, o quieres aprender y mejorar tus habilidades con los ordenadores o simplemente te gusta leer y te acercas a una biblioteca, puede que mañana la encuentres cerrada o que no te puedan facilitar los servicios habituales por estar escasos de personal y es que hoy nos vamos a la huelga.

Lo fácil es recortar del gasto público en lugar de gestionar mejor el gasto público. No puede ser que no haya problema en gastarse 3 millones de euros en una consulta no vinculante, pero luego nos hagamos los remolones cuando hay que aprobar los presupuestos de las bibliotecas, las escuelas, la sanidad... Lo bonito es construir una bonita biblioteca (hospital, escuela, centro cívico... escojan el equipamiento que más les guste), cortar la cinta, inaugurarla, hacerse la foto y luego huir, que gestionarla ya no es glamuroso. De eso que se encarguen otros y con dos duros. Que del trabajo vocacional viven muchos.

Porque es injusto que sea siempre el ciudadano el que pague las consecuencias causadas por la avaricia de los de siempre. Tanto si eres trabajador del sector público como si no lo eres (se empieza por lo que más rabia dan, pero vamos a cobrar todos), si recibías una ayuda de esas que a bombo y platillo se anunciaron cuando ya no quedaba dinero y ahora te vas a quedar a dos velas o para protestar por los gastos que causan las tonterías de los que mandan y porque en este país somos de poco protestar y olvidar rápidamente o simplemente que "cuando veas las barbas de tu vecino quemar, pon las tuyas a remojar".
Por todo esto, por la rabia acumulada y por el mordisco que le dan a mi sueldo (para nada boyante como malpiensan muchos) voy ¡a la huelga!

Y como dice un cartel de la foto: ¿de verdad creéis que los bibliotecarios iríamos a la huelga sin una buena razón?

lunes, 17 de mayo de 2010

Canaletes en mi barrio

Entre la temporada pasada y ésta, me lo he pasado como no recordaba con el Barça. Vamos, que desde el Dream Team que no me sentía con tantas ganas por celebrar e ir a Canaletes. En el último año he ido ya 7 veces y serían 8 si ayer hubiese ido a la fuente de Canaletes de la Rambla, pero resulta que el jueves me leí la columna de Màrius Serra en La Vanguardia en la que enumeraba diferentes réplicas de dicha fuente repartidas por la ciudad y la idea de ir a la del propio barrio a celebrar y festejar. Y me gustó tanto la idea que no me pude resistir y elAbogado cámara en mano y muerto de vergüenza me fotografió.
¡Qué bien me lo he pasado esta temporada!

¡¡¡Y mucha suerte para los colchonero en el Camp Nou!!!

domingo, 2 de mayo de 2010

Desayunando (civilizadamente)

Qué tendrán las convenciones sociales, que me he creído que levantarme el domingo por la mañana prontito, comprar los periódicos, unos croissants y hacer café, me ha hecho sentir tan civilizada...