domingo, 6 de julio de 2008

El parasol

Una auxiliar (1) se peleaba con la sombrilla de la biblioterraaazaa
y como veía que no lo abría
fue a llamar a otra auxiliaaarrr.

Dos auxiliares se peleaban con la sombrilla de la biblioterraazaa
y como veían que no lo abrían
fueron a llamar a una bibliotecaaariaaa.

Dos auxiliares y una bibliotecaria se peleaban con la sombrilla de la biblioterraazaa
y como veían que no lo abrían
fueron a llamar a la bibliotecaria-directoooora.

Dos auxiliares, una bibliotecaria y la bibliotecaria-directoooraaa
se peleaban con la sombria de la biblioterraazaa
y como veían que no la abrían...
se cansaron y dejaron de humillarse ante los usuaaaaaarioooosss.

No hay nada peor que pelearte con un objeto cotidiano, sencillo y facilísimo de utilizar que que venga alguien detrás tuyo en tu ayuda y que solucionen el problema aplicando el mínimo esfuerzo. Por suerte para mí (o anteriormente conocida como auxiliar 1) tres personas detrás de mí lo intentaron y fracasaron.
Conclusión: el parasol está roto porque cuatro bibliotecarias preparadas e inteligentísimas no pueden ser vencidas por una simple sombrilla, ¿o sí?

3 comentarios:

bravecoast dijo...

... me da que se rompió tras la intervención de un puñado de frenéticos bibliotecarios, pero no voy a seguir hablando que yo no es que sea un manitas, precisamente.

Anónimo dijo...

¿Te recuerdo mi problema con los abre-fáciles?
Esther

Cristina dijo...

Es terrible cuando se te resisten cosas aparentemente sencillas.