sábado, 29 de septiembre de 2007

Paseando por Sant Gervasi

Presumo de conocer bastante bien la ciudad donde vivo, pero siempre hay algún rincón que no has acabado de explorar. Lo cual es bueno porque siempre queda algo nuevo por ver. Y aprovechando que en este mes hemos podido disfrutar de dos puentes me he ido a pasear por mi barrio. Mi piso se ubica en la Av. Príncep d'Astúries que es la frontera entre los barrios de Sant Gervasi y la Vil·la de Gràcia. Como Gràcia lo conozco bastante bien, me embarqué camino de Sant Gervasi.
Primera parada, Jardins Brusi

Los jardines ubicados en la calle Brusi 51-61 estaban siendo remodelados desde el año 2002 pasando por diferentes fases. En verano de 2003 se inauguraron dejando al descubierto un parque típico de este barrio, donde abundan los palacetes y casas de la burguesía catalana de principios del siglo XX que disponían de un pequeño parque para uso y disfrute de sus dueños. En este caso los jardins Brusi tienen una amplia gama de variedades vegetales a las que se han añadido plantas trepadoras y mobiliario urbano para convertir este parque en un lugar de ocio y descanso abierto a todo el mundo, así dispone de una área con bancos y lugares de sombra, una pista de petanca, otra de patinaje y una pequeña área para el juego de los más pequeños. La casa Sagnier, antigua "torre" de veraneo de la familia Sagnier Vilavecchia, se ha remodelado y convertido en centro cívico.


En septiembre de 2005, hace dos años, se inauguraron los Jardins de Vil·la Florida que ocupan toda una manzana entre las calles Muntaner, Sant Gervasi de Cassoles, Bisbe Sevilla i Reus. Como en el caso de los Jardins Brusi, estos jardines disponen de una masia de arquitectura modernista noucentista de 1902. Este parque urbano se está remodelando en dos fases: el jardín y la masia. El jardín ya está inaugurado y la masia está en proceso de adecuación de una biblioteca de distrito y un centro cívico que ya está en marcha. El jardín dispone de una renovación del arbolado, construcción de caminos, con diferentes pavimentos, una nueva iluminación. Incluso dispone de una especie de spa urbano para nuestros pies y su sistema de circulación con un pequeño estanque con agua a temperatura ambiente para activar el riego sanguíneo y un espacio para caminar descalzo con diferentes texturas que masajean las plantas de los pies.

Tercera parada, Jardins Ca n'Altimira

Los jardines de Ca n'Altimira son misteriosos. Están ocultos por grandes árboles y plantas trepadoras donde el sol a duras penas penetra en el jardín, que se puede recorrer y atravesar por sus dos niveles gracias a dos puentes, uno de ellos de madera y colgante (aunque no se puede caminar por él) y el otro de piedra, precioso. Y para aumentar ese misterio, una gran sala de columnas griegas abandonada.

2 comentarios:

zbelnu dijo...

Vil·la Florida: era un jardín maravilloso con 83 árboles centenarios y han dejado sólo 4 o 5, para construir el sempiterno parking, amén de destrozar el edificio con una reforma de baja calidad. Antes el clima cambiaba al pararse allí, la frescura, el jardín frondoso: ahora se ve la calle de atrás.
Hoy están talando los maravillosos pinos de los Jardins de Ca N'Altimira. Desde ayer la sierra no para. Los vecinos escandalizados sólo reciben respuestas burlonas de los funcionarios de Parcs i Jardins, que se han convertido en puros leñadores.
La manía arboricida del ayuntamiento es un escándalo. También proyectan talar los árboles centenarios de la parte central de toda la Diagonal, para hacer pasar un tranvía. Están acabando con las encinas centenarias de Collserola, para hacer una nueva montaña rusa. Y ayer me mandaron un informe documentado de la destrucción del parc de la Ciutadella, que empezó hace tiempo, pero cuyo desarrollo está previsto y es inminente.

Anónimo dijo...

Los "vecinos escandalizados" fueron quienes solicitaron la tala de los cedros (que no pinos) que llevaban años secos y constituían un peligro tanto para las personas, por el riesgo que había de caída, como para los restantes cedros, por la posible propagación de los hongos que infestaban a los cedros enfermos. Los "burlones funcionarios" se limitaron a recibir estoicamente los insultos de quien confunde cedros con pinos.