Mi última adquisición para mi colección de álbumes ilustrados, esta maravilla en rosa. Y quién lo iba a decir, con lo que me repele a mí el rosa..., pero cómo no atreverse con las maravillosas ilustraciones surrealistas de la artista Emmanuelle Houdart.

En este aprendizaje amoroso en toda regla, nos encontramos con que el principio de la historia es el final más típico y tópico de los cuentos: vivieron felices y comieron perdices, pero ¿qué pasa después? Sobretodo cuando te das cuenta de que al príncipe azul le huelen los pies, ronca como si fuera un camión y no se da cuenta de lo guapísima que vas hoy... y qué decir de las princesas, que dejan de depilarse, se tiran pedos...
¿Cómo lo hacéis vosotros, príncipes y princesas, para seguir siendo felices y comiendo perdices?