martes, 10 de mayo de 2011

Cierro paréntesis

Sin darme cuenta han pasado casi cuatro meses desde la última vez que publiqué en el blog. Aún me sorprende cómo cambian las costumbres de uno cuando alteras un pequeño elemento de tu rutina. En mi caso, la mudanza ha sido definitiva para que se produjera este parón no previsto. En ese aspecto sí soy muy cuadriculada, me acostumbro a llevar a cabo las cosas en un orden establecido y me cuesta muchísimo alterarlo. Y en cuanto dejo de hacer algo, lo demás cae en barrena.

Por lo pronto nuestro nuevo piso ya tiene nombre: la Fortaleza de Hielo, adaptación de la mítica guarida de Superman, la Fortaleza de la Soledad. La referencia te viene a la cabeza rápidamente con sólo contemplar el edificio donde vivimos, de clara inspiración arquitectónica kriptoniana (para recibir la referencia también hay que haber leído unos cuantos cómics...). Algunos podréis pensar que soy muy friki por decir estas cosas, pero después de soltarlo en una comida con la familia del Abogado, ya me da igual. Pero es que el edificio es kriptoniano al 100%, con esa utilización de vigas llenas de aristas para la fachada que parecen estalactitas. Para no ahondar más en el tema kriptoniano sólo voy a dar testimonio gráfico y seguro que me daréis la razón...

El cambio de domicilio ha sido largo y penoso, aunque la mudanza sólo duró unos cinco días completos, hemos tardado estos cuatro meses en pensar, comprar, montar todos los muebles; abrir las cajas, pensar dónde colocar ahora los libros, los cacharros de cocina, la ropa, las cosas del baño...; qué lámparas, mesa y sillas para el comedor... y un sinfín de cosas más. Eso por lo que se refiere al interior del piso. Adaptarse al exterior también nos ha llevado su tiempecito: localizar la pescadería, frutería, carnicería, supermercado que nos guste más, probar varias rutas para llegar lo más rápido posible al trabajo; pasear por el barrio buscando sitios curiosos, con "sabor", con historia; ¿tendremos librería? de momento no hemos visto ninguna pero sí una tienda de cómics (¡bien!)...

Hoy hemos abierto la última caja (¡por fin!) y en las próximas semanas empezará el baile de invitaciones para inaugurar el piso como debe ser, con la familia y los amigos. Ya estoy pensando los menús y cómo distribuiré a la gente en tan poco espacio y como el nivel de estrés iba en aumento, el balcón y su decoración floral es ahora mi gran reto...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Completamente de acuerdo: Kriptoniano total. ¡Ánimo con el final de la mudanza!.
Carmen

Miquel dijo...

Y salut ¡¡

Cristina dijo...

Qué bien verte de tu vuelta. Estoy en sintonía total con lo que dices de la cuadriculación.

Y qué bien también que ya empiece a estar todo en su sitio en el piso nuevo :)

Iris dijo...

¡Gracias a los tres!