miércoles, 13 de enero de 2010

I love my librarian


En Estados Unidos hace dos años que vienen celebrando el premio I love my librarian, un reconocimiento al trabajo y dedicación de los bibliotecarios. Para mí lo mejor es que se decide por votación popular y que los que nominan son los propios usuarios.

Aquí todavía no estamos al nivel norteamericano en cuanto a normalizar el uso y la existencia de las bibliotecas como algo esencial para una sociedad con libre acceso a la información y el conocimiento, pero vamos por buen camino. Aunque la verdad es que no me imagino que se organizase un premio parecido y mucho menos que cantidades ingentes de usuarios se dedicasen a votar como posesos. Pero voy a ser justa y diré que no me puedo quejar porque tengo unos cuantos usuarios que son un tesoro y que hacen que me olvide de los maleducados, desagradecidos y demás que no saben ni decir "buenos días".

Si tuviera que hacer una lista (tranquilos, que no lo haré) empezaría por todos aquellos niños que me hacen dibujos con todo su cariño y me dicen que les encantó el libro que les aconsejé que se llevaran, seguiría con los chicos y chicas del club de lectura infantil y juvenil de mi biblio con los que comparto cantidad de lecturas, con los usuarios que me encuentro en el autobús y sobretodo acabaría con el mejor usuario que haya tenido nunca, Miquel. Un usuario como hay pocos, por no decir ninguno: amable, considerado, interesante, cultivado y que encima nos dedica semenjantes homenajes en su blog (del que recomiendo su lectura a todos aquellos interesados en la ciudad de Barcelona). ¡GRACIAS MIQUEL!

Por cierto, de todos los bibliotecarios ganadores del I love my librarian 2009 me quedo con Laura Grunwerg, responsable de la sala infantil y juvenil (vaya, que es de las mías, las locas de la sala infantil) de la River Edge Public Library, de New Jersey.

2 comentarios:

Enhac Adira dijo...

A mí me gusta más la idea de una especie de Gran Hermano Bibliotecario. Donde podamos votar la expulsión de ciertos engendros de los que rondan por esas bibliotecas dejadas de la madre de dios...

Iris dijo...

¡Uf, ya te digo!
Eso sería genial, aunque también estoy pensando en un concurso ubicado en una gran biblioteca de cartón piedra, los que trabajen en ella sean técnicos municipales de cultura y demás monstruos que "dirigen" las bibliotecas y hacerles sentir lo que es la atención y la presión de los usuarios...