lunes, 22 de septiembre de 2008

Redacción: Las vacaciones (4ª parte)

Previously on Las vacaciones: Y después de catacumbas y pasajes, por fin me pude ir de paseo gastronómico a comprar chocolate y a tomar un te a la Amélie, para luego dirigirnos en TGV a la capital europera, Bruselas.

El viaje en tren desde París hasta Bruselas fue muy agradable. Al viajar en TGV los asientos eran amplios y el trayecto estuvo exento de traqueteos y ruidos molestos, pero toda la paz que acumulamos durante el viaje ferroviario se vio interrumpida bruscamente por el típico problema guiri que no habíamos tenido nunca: ¿cómo c-ño llegamos al hotel?

En el Servicio de Información de la estación una tipa con cara de estreñida nos miró cómo si fuéramos marcianos preguntándole la receta de unas buenas migas castellanas. Conseguimos llegar a la zona donde más o menos se encontraba el Bed&Breakfast y después de constatar que los lugareños no sabían situar su calle, aun estando a dos segundos de donde estábamos, nos metimos en un cyber para consultar Google Maps.


Llegamos, dejamos las bolsas y a caminar se ha dicho. Como el B&B se encontraba relativamente cerca del centro nos fuimos paseando para tomar un primer contacto con la ciudad, pero no contábamos con que el mes de agosto es el mes más lluvioso del año en Bruselas. Ya nos dijo nuestro anfitrión que allí la lluvia no era cualquier cosa, era dura y horizontal. Las tormentas no se prolongaban durante muchos minutos, pero son constantes y aunque lleves paraguas te mojas seguro. Lo único que te salva es un canguro.

Después de comernos unas frites en Chez Antoine, despejó y pudimos seguir paseando. Llegamos hasta la zona donde se concentran los edificios oficiales europeos: el Parlamento, la Comisión Europea... Es una zona un poco extraña porque los edificios parecen salidos como setas en medio de un barrio no empobrecido, pero sí bastante dejado y sucio. Al ir pasando los días comprobaríamos que es bastante generalizado y nos chocó bastante porque esperábamos encontrarnos un escenario más a la suiza, pero no, ni siendo capital de los funcionarios europeos.

Tanto pasear, tanto pasear... se nos hizo de noche... pues no, no se nos hizo de noche. Eran las 8 de la tarde y reinaba un gran sol, pero llegamos justo para coger el último metro-bus diurno porque a las 8 empieza el horario nocturno de transporte público.

Como Bruselas es más bien pequeña y en un par de días lo tienes todo prácticamente visto, nos decidimos a coger un tren e irnos hasta Brujas, que mi amiga Sfer me dijo que era como encontrarte en un cuento medieval y tenía toda la razón. Lo primero que me llamó la atención es que la gran cantidad de turismo que recibe no afecta para nada a la autenticidad de la ciudad.

Aun estando completamente invadida por nosotros, los guiris, había rincones solitarios, preciosos, para pasear tranquilamente, cruzando todos los puentes, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Particularmente me quedé encantada, enamorada, extasiada con las casitas a la orilla de los canales, tapizadas de hiedra. Me mataba la envidida al ver a la gente en sus terracitas llenas de plantas y al lado del canal... Nos gustaron tanto las casitas que nos pasamos por los escaparates de algunas inmobiliarias y no eran nada caras...

Próximamente la quinta y última entrega de Las vacaciones...

5 comentarios:

Olivia_p dijo...

me gusta la foto de la lluvia, que pena no verla más grande, vaya vacaciones más chulas!

Cristina dijo...

¡Qué fotos tan bonitas! Y menudo chaparrón.

¡A las ocho el horario nocturno! Qué cosas...

sfer dijo...

Al final estuviste en el b&b en el que estuve yo? Tengo una memoria...

Me alegro de que te gustara Brujas :-)

Iris dijo...

La lluvia fue una constante durante el viaje, pero bueno, fue una compañera más. Sí que estuve en el mismo b&b que tú Sfer, y gracias por la recomendación porque estuvimos muy pero que muy a gusto!

Silver dijo...

Mira que una parejita con estudios no sepa identificar su hotel... Ni yo en mi super-viaje que estaba casi sin preparar me olvide de ese detalle...ya os vale.
Me encantan las fotos de puentes y más si son de piedra.Bravo por tu foto de Brujas, la verdad es que parece una ciudad muy bonita.
Aunque las inmobiliarias sean baratas yo no me iría a un lugar donde lloviera en agosto y pongan transporte de noche cuando es de día,por muy bonito que sea..